Desde hace tiempo se ha mencionado que el técnico que venga a tomar las riendas de la Selección Nacional, deberá de tener en su cuerpo técnico a Jesús Ramírez.
Esto es algo que a todos los técnicos alguna vez no lo han querido imponer, a veces es algo bueno porque las instituciones tienden a hacer escuela, quieren dejar a alguien de confianza cuando el encargado en turno tenga que emigrar.
A veces es malo, porque los directores técnicos no están a gusto con gente que no es de su confianza y de la cual no saben si les vendrán a ayudar o a meter una zancadilla; cuestión de enfoques.
No es un secreto que Jesús Ramírez es el candidato para hacer el técnico nacional para el próximo ciclo, o sea para el Mundial 2014.
Desde ahora la Federación Mexicana de Futbol quiere ponerlo cerca, muy cerca del equipo nacional mayor, parece buena idea. Chucho ha sido un tipo que estudia y sabe muy bien aprovecharse de las circunstancias, eso es aprender y tener el oficio de saber escuchar y analizar y procesar todo lo que ve a su alrededor.
Ahorita a largo plazo que bueno que Chucho esté en esos planes pero lo mejor de todo sería que en verdad se pulieran esos planes, esa idea que al final de cuentas le haría bien al futbol mexicano. Ojo sigo insistiendo el tiempo se está desperdiciando.
Mucho análisis, mucho pensar, mucho platicar nada de estudio es verdad que Chucho lo hace, pero aún no está listo para una responsabilidad como tal y muchos técnicos mexicanos sí, todo es cuestión que alguien levante el teléfono y los llame.

Mucho se está hablando de quién es el indicado para tomar las riendas de la Selección Nacional y mucho también se ha hablado de la continuidad de Chucho Ramírez.
Se ha designado a Jesús Ramírez como director técnico del Tri para enfrentar a Belice en el inicio a las eliminatorias para el Mundial del 2010 en Sudáfrica.
Me ocurrió al salir del estadio Azteca, tras el partido de América ante Atlante. Un aficionado me gritó: “Peláez porque no propones al “Chelís” para la selección”.