México derrotó a Costa Rica sin mayores problemas, a pesar de un inicio lento, poco a poco comenzó a hacer su futbol, y con el apoyo del público se adueñó de las acciones, el gol de Omar Bravo hizo que las aguas se calmaran y a partir de entonces sólo hubo un equipo en la cancha, por lo que cualquiera podría preguntar ¿por qué se temía otro aztecazo?
Lo que sorprendió en la alineación fue que no estuvo Oswaldo Sánchez, quien tiene 98 partidos jugados con la Selección Mexicana, para Guillermo Ochoa fue su primero de eliminatoria, no tuvo mucho trabajo, resolvió lo que le llegó y, como es su costumbre, hasta se dio tiempo de lucirse, pero el miércoles enfrentará su verdadera prueba de fuego, en Honduras.
Fue mucho tiempo hablando del cotejo contra Costa Rica, ahora sólo serán un par de días para el partido en Honduras, que tendrá una dificultad mucho mayor, por el grado de exigencia del rival, las condiciones externas, y porque el problema de México en la etapa de Eriksson han sido como visitante.
No hay que echar las campanas al vuelo, hay que esperar al partido del miércoles, pero México dio un gran paso, y más allá del resultado, lo destacable fue la forma de jugar, de dominar, de transmitir confianza a los aficionados, quienes pidieron a Nery Castillo, manifestándole su apoyo, aunque el técnico no los complació.
Trinidad y Tobago empató 1-1 con Honduras, por lo que los hondureños son los que ahora están en el fondo, en problemas y con la necesidad de ganar el miércoles… hagan sus apuestas.