En el mundo del futbol se habla mucho de que cuando un equipo anda mal y no gana, se debe hacer una limpia, pero más allá de lo que sucede en la cancha, por las fatalidades que le han ocurrido a sus integrantes en los últimos 17 meses, es necesario que el América sí se haga una limpia.
El 12 de agosto de 2008, durante el entrenamiento, el defensa Carlos Sánchez tuvo un desmayo, fue trasladado al hospital y resultó que sufrió un infarto cerebral.
El 28 de septiembre de 2009, Arnhold Rivas sufrió un accidente automovilístico, él no manejaba, iba acompañdo de familiares, su auto volcó y a él le tuvieron que drenar una hematoma cerebral, afortunadamente no tuvo fractura en el craneo.
El 25 de enero de 2010, Salvador Cabañas recibió un balazo en la cabeza, las circunstancias todavía son confusas, el caso es que tiene alojada la bala, seguramente de por vida.
Tres situaciones aisladas, pero son tres futbolistas que sufrieron problemas relacionados con la cabeza y que hasta el momento no han vuelto a las canchas. A Carlos Sánchez se le ve entero, Arnhold Rivas evoluciona favorablemente y falta esperar a que Salvador Cabañas también salga de ésta, como él mismo lo pronosticó.