Ya lo se, ya lo se. Fallé el pick del Super Bowl XLIV. Esa fue la cereza del pastel de un fin de semana de pesadilla. Todo empezó cuando las Chivas arruinaron el cumpleaños del Estadio Corregidora derrotando 2-0 a los Gallos Blancos. Generalmente no me afecta que el Guadalajara le gane a un equipo basura, pero desde que mi papá aprendió a mandar SMS, mensajitos, texts o como les quieran decir cada victoria del “Rebaño Sagrado” viene acompañada con un mensaje exaltado a las Chivas al nivel del Barcelona y recordándome lo malo que es el América. Mala combinación.
El sábado la cosa se puso peor. No se como, pero el América se la ingenio para perder contra un equipo con Miguel Zepeda, un portero novato y un director técnico idéntico al “Perro” Bermúdez. Después de noventa minutos de ver al América sufrir para hilar tres pases, a Montenegro caminar, a Esqueda apretarse los dientes cada vez que fallaba (o sea todo el partido) y darme cuenta que Pavel Pardo arranca con el freno de mano puesto me puse a pensar que probablemente yo soy el único que todavía pierde 2 horas de su fin de semana viendo al América. Obviamente diez minutos después del final del partido tenía un lindo mensaje de mi papá:
El Super domingo se armó una super parranda para ver el super juego. Misteriosamente de todos los presentes yo era el único que traía a Colts en mis apuestas y como mi favorito. En esto de las apuestas siempre es buena señal ser el único. La confianza se apoderó de mí. Terminó el primer cuarto y todo marchaba sobre ruedas. Manning tenía todo bajo control y no pareciera que los Saints tuvieran muchos trucos bajo la manga. El segundo cuarto fue todavía mejor. 4ta y goal en la uno para Nueva Orleans. Y… ¡Bang! Detenidos. Todo el momentum era de los Colts. Si Manning podía llevar el balón 99 yardas y anotar GAME OVER, pero la defensa de los Saints hizo su chamba. Halftime 10-6 Colts.
Manning iba tener el balón para empezar la segunda mitad y todos mundo sabía que si anotaba 7, once puntos de ventaja no los iba a perder. Shawn Peyton también lo sabía. En el Kick off de la segunda mitad pasó lo inimaginable, ONSIDE KICK, SAINTS BALL!!!
¿QUÉ? ¿CÓMO? WOW
La cara de Manning lo dice todo. Momentum swing.
Ese fue el momento que lo cambio todo. Los Saints sabían que iban a ganar, solo tenían que ser pacientes. ¿Manning y los Colts? Nunca metieron el acelerador.
La increíble victoria de los Saints se traducía en otra derrota para La Balonera. Que fin de semana.
Si algo me han enseñado los deportes es a no rendirme y no dejar que los fines de semana así me desmotiven. Roll with the punches. Tomorrow is another day.
Síganme los buenos…Twitter oficial de La Balonera.
Saludos… Santi.com…