Otra vez sopa…

Una vez más Cruz Azul derrota a Pumas en casa. Ya lo sé, somos campeones, hemos ganado más títulos que ellos en los últimos años, pero hay partidos que no se pueden perder y éste es uno de ellos.

Mi Clásico personal es contra el Cruz Azul y no me gusta perder con ese equipo. Sí, sufrí en carne propia las Finales contra el América en los 80, pero con el Cruz Azul tengo algo personal. Quizá fue que a mediados-finales de los 70 era algo así como el equipo de moda, que nos ganó una Final, que nos goleaba… Recuerdo que todos los niños de mi salón eran del Cruz Azul, yo de Pumas, no había visto la Final que ganamos en 76-77, no tenía muchos argumentos para molestar a los cruzazulinos…

El caso es que Cruz Azul nos volvió a ganar, lo peor de todo es que nos hizo ver mal y, al parecer, hay algunas fracturas al interior del equipo.

Estoy seguro que Pumas va a enderezar la nave, pero la derrota contra el Azul ahí queda. Hasta cuándo, Pumas…

El futuro de Pumas

A pesar de las críticas que hice al funcionamiento de Pumas durante toda la temporada, el equipo de Ferretti ganó el título del Clausura 2009 y calló muchos cuestionamientos, entre otros, los míos.

Pero este campeonato no oculta la realidad del conjunto universitario y me explico.

Que Sergio Bernal tenga 20 años en Primera División, la mayoría de ellos con Universidad, no indica otra cosa que la falta de preparación de guardametas en las inferiores de Pumas. Alejandro Palacios, Odín Patiño, Esdrás Rángel, Víctor León Guevara, Martín Calderón… ¿les suena alguno de esos nombres? Son porteros surgidos de la cantera del equipo representativo de la UNAM que nunca le pudieron pelear el puesto a Bernal, mucho menos desplazarlo, como sí lo hicieron el argentino Javier Lavallén, Rogelio Rodríguez y el mismísimo Jorge Campos cuantas veces regresó a Pumas.

¿Cuándo llegará el relevo de Bernal? ¿Palacios y Odín son guardametas con los tamaños para ocupar el arco titular de Universidad?

Pumas fue el único equipo que no realizó incorporaciones de cara al Clausura 2009. El título parece haberle dado la razón a Ferretti y la directiva de Universidad pero, ¿cuántos jugadores de inferiores se promovieron al primer equipo este torneo? ¿Cuántos debutaron? ¿Cuántos tuvieron regularidad?

No hay que olvidar que los muchachos que puso Ferretti en la Concachampions quedaron fuera de la definición del título frente al Cruz Azul, al peor Cruz Azul de la historia y, salvo David Cabrera, ningún otro novato tuvo una participación regular como relevo con el primer equipo en el Clausura.

En el pasado Draft de Cancún, Universidad no contrató jugadores.  David Toledo dejó por segunda ocasión en su carrera la camiseta azul y oro, esta vez para vestirse de Tigre. a Juan Carlos Cacho, una incorporación desafortunada para Pumas por donde quiera que se le mire,  lo mandaron de regreso a Pachuca. Del equipo de Primera A, Pumas Morelos, dos jugadores, Salvador Medina y Orlando Pineda, pasaron a las filas del recién ascendido Querétaro. ¿Y la cantera productiva? ¿Alguien más buscó jugadores de Pumas?

Con Cacho, fueron nueve los jugadores de Pumas, de un plantel de 22 futbolistas que utilizó el “Tuca” durante el torneo, que no surgieron de la cantera universitaria, ¿la directiva va a seguir hablando de un proyecto de fortaleciemiento a las fuerza básicas de Pumas?

Los importados Darío Verón, Dante López, Leandro Augusto (aunque ya tenga la nacionalidad mexicana) y Martín Bravo, además de Palencia, Cacho, Íñiguez y Carlos Humberto González, no son jugadores de la cantera de Pumas. A todos ellos, gracias por su participación en la obtención del sexto campeonato de Universidad, pero no son canteranos.

Pumas ya no es la base de la Selección Nacional. En los últimos años y con los diferentes seleccionadores, sólo Israel Castro se ha mantenido en la lista del Tri. Leandro fue convocado por Eriksson, Barrera y Juárez fueron llamados por Aguirre, y Héctor Moreno, hoy en Holanda, ha tenido algunos llamados, ¿son jugadores relevantes para el funcionamiento de la Selección? ¿titulares indiscutibles?

¿Y qué pasa con los ciclos en Pumas? Antes, hasta los 90, los jugadores surgidos de la cantera no estaban más de cinco o seis años en el once inicial de Universidad. Miguel España salió del equipo y le dejó el puesto a un joven Antonio Sancho; cuando García Aspe se fue ahí estaba Manuel Sol o el “Tato” Noriega; Abraham Nava le dejó la central a Claudio Suárez y Luis García le cedió la estafeta de goleador a Jorge Santillana (auqnue nunca se consolidó)… Ahora, Israel Castro parece inamovible en el medio campo de Pumas, ¿detrás de él quién? ¿Y Bernal o Leandro? Una de las consolidaciones de Universidad en este Clausura fue Jehu Chiapas, que cubrió el hueco dejado por el brasileño naturalizado mexicano, pero después de cuántos torneos.

Mucho se escribió en las últimas semanas del merecido campeonato de Pumas, pero varios analistas cayeron en el lugar común de decir que la sexta estrella se consiguió con base al trabajo de fuerzas básicas y eso es una mentira.

Gracias, Pumas, por el campeonato, pero hay que regresar a las bases.  Que los que ganaron el campeonato en la cancha lo disfruten, pero las cabezas de la institución tienen que pensar en un recambio generacional y en retomar la mística que le imprimieron a Pumas directivos como Bernardo Quintana, Gilberto Borja, Levinson y el más grande de todos, don Guillermo Aguilar Álvarez. Hay que honrar su memoria.

Pumas versión 2009…

La semana pasada, a raíz de la crónica que escribí del partido Pumas vs. Puebla, recibí cualquier cantidad de insultos en lo que lo menos que me dijeron fue “maricón” y “vendido”. Como periodista que soy, firmo mis notas y estoy expuesto al insulto, la burla y demás, pero también me gusta intercambiar opiniones con colegas y lectores.

Algunas personas me acusaron de no haberme parado nunca en CU, de no conocer la historia de Universidad y de “hablar con ardor” de mi equipo. Sí, Pumas es el equipo del que soy seguidor hace 30 años, al que he seguido, primero como aficionado, luego como reportero, por casi todos los estadios de este país y algunos del extranjero. Pero estos Pumas, la versión 2008-2009 de Universidad, no me gusta.

¿Por qué? Porque simple y sencillamente he visto muchas mejores versiones de Pumas, equipazos como los que ganaron campeonatos en las campañas 1980-81 y 90-91 (la Final de 1976-77 simplemente no la recuerdo), como los que perdieron títulos dolorosos frente al América en 1984-85 (con aquel robo de Joaquín Urréa) ó en 1987-88 y, más acá, como el Pumas bicampeón de Hugo Sánchez, del cual tampoco me convencía su estilo.

¿Por qué no me gustan estos Pumas? Porque en sus filas hay demasiados jugadores, extranjeros y nacionales, que no salieron de la cantera de Universidad, porque no tenemos un jugador que marque la “diferencia”, porque no veo jugadores de inferiores que sean la solución a futuro para el equipo, porque esta racha de partidos sin derrota no me convence, luego de que Pumas estuvo cinco partidos sin ganar…

Sí, se rompieron rachas negativas contra el Cruz Azul y el Atlante pero, ¿ganar un partido con dos goles en tiempo de reposición frente al Puebla es avasallar al rival? ¿Qué pasaba si entraba el disparo del uruguayo González que pegó en los dos postes de la portería de Bernal? ¿Por qué no se le ganó a un equipo tan lleno de problemas como Indios? ¿Le ganaremos el próximo domingo al Guadalajara?

Señores, no me gustan estos Pumas porque siento que no son fieles a la grandeza y la historia de un equipo como Universidad Nacional.

Disculpen, pero tengo derecho a disentir.